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jueves, 3 de noviembre de 2016

Milagros que cautivan


 Cautivador se presentaba el Señor de la leyenda torrecampeña para celebrar los cultos que rinden en su honor la Cofradía de la Vera Cruz. Mucho antes de que fuera declarado como co-titular de la hermandad ya era atracción de numeros fieles de dentro y fuera de la misma, presentes en cada Jueves Santo o en el día a día del rincón que lo acoge en la capilla de nuestra parroquia. Vestido de blanco y maniatado pero con la faz compasiva; sin sentimiento pero con enseñanza. Muchos cofrades y devotos nos hablan de sus ojos, profundos como las mismas montañas; otros de las manos, dulces y cándidas; y otros de la propia efigie, tan especial para algunos como paternal para el resto.
 En un fin de semana en el que las flores eran el ir y venir de nuestro camposanto, la sagrada imagen bajaba a los pies de los hombres evocando su sentencia de muerte, pero tan cercano para nosotros que pocas sentencias podrían haber roto momentos tan íntimos. Y es que esto bien lo saben sus costaleros.

lunes, 25 de julio de 2016

La Virgen Niña cual trono de sabiduría


 Todos los años al llegar la celebración de la novena en honor a nuestra patrona Santa Ana uno de los días queda marcado en el calendario con mayor ahínco que cualquier otro a causa del anual besapié a la Virgen Niña que tiene lugar en la parroquia de San Bartolomé. La Virgen Niña sentada sobre un trono esculpido por los mismos ángeles, vestida de luz radiante y enjoyada como una reina posa su mirada en los más de 8000 devotos que asisten al acto, el cual tiene lugar desde las diez de la mañana hasta las siete de la tarde en horario ininterrumpido. Los besos proceden de diferentes edades y diferentes localidades pero en todos predomina el mismo amor hacia la Madre de Dios y hacia una de las imágenes más devotas de nuestra provincia. Durante el mismo besapié la Abuela espera ausente en sus andas de procesión con la mirada puesta en su bendita hija, que es alabada por cualquier persona que se digne en mirarla a la cara. Sin lugar a dudas un acto ineludible que se repite cada año y del que siempre nos llevamos hermosas estampas como las siguientes que nos ha hecho llegar Daniel Jiménez.